4 nov. 2008

“Hay momentos en Basta... en que me río mucho, ¡en serio!”

Matías Martín: un periodista feliz con su presente radial y televisivo.

En una charla donde dejó ver su simpatía y sencillez, Matías Martín, contó anécdotas de sus años como estudiante de periodismo deportivo, habló de la radio, de su actual programa Basta de Todo, por la Metro –FM 95.1- y de sus trabajos en televisión, entre los que se destaca La Liga.

“Cuando me fui a anotar en TEA me enteré que se había creado DEPORTEA que es la división de periodismo deportivo de la institución”, recuerda y así responde cómo es que empezó su carrera.

¿Qué expectativas tenías al ingresar a la carrera de periodismo deportivo?

No sé que expectativas tenía... soñaba con ser un periodista deportivo para ir a cubrir eventos deportivos.

Me sorprendí en TEA cuando vi que todo el tiempo se hacían prácticas, lo cual me pareció genial; que haya teoría y mucha práctica. Había que redactar y entregar el trabajo. No era el fin de la clase sino la hora de cierre en una redacción. Los diarios no se publican con hojas en blanco así que tenés que entregar. El primer año fue todo gráfica, descubrir las noticias...

Los tres años de TEA no fueron súper exigentes, estuvo bueno... la pasé bien.

¿Hiciste radio mientras estudiabas?

Sí, mientras cursaba en TEA hice “radios truchas” con programas de diversión, de actualidad y de fútbol, por supuesto. Hice transmisiones, seguimos la campaña de Defensores de Belgrano, transmití partidos...

Hice “radio trucha” y me parece que es muy importante para alguien que estudia, te da la “gimnasia” que no te ofrece un ejercicio en TEA , por ejemplo.

¿Con quien los hacías?

Hice un programa de radio con un amigo y las transmisiones de fútbol con compañeros de TEA

¿Pasaron por la búsqueda de auspiciantes para solventar los gastos?

Si, teníamos como auspiciantes a la lencería de la mamá del productor, por ejemplo. Gente que sabía que nos estaba dando una mano y que no iba a vender más por estar en un programa de radio “trucha”.

Tuve programas durante tres años, sufrí por no poder costear gastos para el espacio, como le pasa a todos; y fue muy formativo para mí, porque salir al aire en una radio “trucha” te da los mismo nervios que hacerlo en una grande. Y sirve para perderle el miedo al micrófono, para mí es muy útil.

¿En qué momento empezaron a reconocerte como un “famoso”?

Primero hice varios trabajos como notero en exteriores con el fútbol. Después se inventó el canal TyC Sports y me ofrecieron conducir un programa. Por ahí es ese el momento en que empezás a conducir y te conocen un poco más.

Siempre es gradual. Después hice un programa con Guinzburg como movilero, conduje Locos por el fútbol en Canal 13 y hubo un cambio con Fugitivos, que fue un programa muy masivo. Ahí te das cuenta de la diferencia entre un programa que mide 10 puntos (rating) y uno que mide 25: todo el mundo tiene algo para decirte.

Además “pegan” en el público las frases que decís...

Si, todo el mundo te pregunta “¿de qué lado estás?”. Todavía hoy, y ya pasaron diez años de Fugitivos.

¿Cambiás tu forma de trabajar al frente de un programa no periodístico? ¿Manejás otras herramientas para estar frente a una cámara y conducir?

No sé si soy diferente...

Se me ocurre tu trabajo como conductor en High School Musical...

Está bien... pero, ¿vos sos otra persona cuando vas a ver una banda punk o cuando vas a al cine con tu sobrina? Sos la misma persona, sólo que te adaptás a la situación...

Cuando hice High School Musical –un programa de entretenimiento que buscaba dos chicos para filmar una película- yo tenía que presentar chicos que cantan y bailan: no hay nada que me interese menos como espectador... que chicos cantando canciones de otros. No soy consumidor de programas de talentos o de canto, pero soy profesional, es mi trabajo.

¿Cómo llegaste a esa conducción? ¿Te convocaron?

Me llamaron para conducirlo, me pareció que lo podía hacer y puse todo mi profesionalismo para tratar de hacerlo bien y me encariñé con los chicos, me involucré con el programa. Esa es la manera, trabajar con la producción, con los artistas.

A mi me tocaba presentarlos, “aguantar” el programa entre armado de escenografías. A mi me gusta conducir, así que disfruté mucho de hacerlo.

¿Cómo es tu presente en La Liga? ¿Cómo te sentís en el programa?

Estoy cansado... se viene el final del programa y todavía quedan algunos capítulos. No estoy acostumbrado a hacer exteriores, desde los programas que hice cuando empecé. Siempre estuve en la conducción en el “piso” y este programa me propuso ahora, de nuevo, salir a la calle a hacer notas, muchas y muy largas y de temáticas muy intensas. Es un ciclo muy desgastante, no sólo para mí sino también para los productores, los cámaras... y a esta altura del año se siente. Pero estoy muy conforme con el programa, con esta parte que me toca.

En la TV están en auge los temas “Cárceles” y “Villas”...

(Interrumpe) A una cárcel no fui nunca. A una villa voy todas las semanas.

¿Por qué pensás que está mostrándose tanto estas dos realidades en este tipo de programas? Formás parte de uno de ellos...

A mí no me parece que sea una moda. Creo simplemente que es una realidad, existe, es una parte nuestra.

Primero vos tenés un control remoto y elegís qué ves y qué no. Hay mucha gente que elige negar esta realidad y hay mucha otra que sabe que existe y otra gente que se involucra directamente para trabajar. Pero la verdad es que hay mucha más gente que vive mal de la que vive bien. La gente argentina se parece más a lo que te muestra La liga que a lo que te mostró High School Musical.

Vos podés ser guarda parque y estar conectado con la naturaleza que es tu realidad, o estar conectado con la realidad social, y La Liga hace periodismo social, tiene esa característica.

BASTA DE TODO

Una charla entre amigos, por radio.

¿Cómo nació Basta de Todo?

Yo había hecho radio durante cinco años en la Rock and Pop a la noche y tenía ganas de hacer algo a la tarde y se lo había propuesto a los directores de la radio y surgió la oportunidad en ésta FM (Metro) que a la tarde tenía un programa musical. Me tomé el tiempo para configurar la propuesta de dos programas a la tarde: uno que no tenga fútbol y uno que sí, donde estuvo Juan Pablo Varsky, porque siempre hablamos de hacer algo juntos y nunca lo habíamos hecho. Después el programa fue mutando hasta convertirse en este trío al aire (junto a Gabriel Schultz y Eduardo “Cabito” Massa Alcántara).

Y después de siete años de aire estarás contento con la llegada que tiene al público...

Yo estoy contento con el programa, con hacerlo, disfrutarlo, con la vida que tiene, con las cosas que pasan... con cómo nos divertimos todos los días; siempre lo comentamos.

Hay momentos en que me río mucho y no sé qué trabajo te da eso... desde el programa trato de acompañar a la gente que está laburando... para hacer más llevadero el día con información, con humor, historias... esa es la búsqueda y nos encanta que la gente nos elija.

Matías se define como un profesional en lo que hace. Se divierte al aire en Basta de todo, de lunes a viernes durante cuatro horas desde las 14, junto a Gabriel Schultz y “Cabito” por la Metro. Confiesa que es la parte que más disfruta de su trabajo, y lo combina con el cansancio de las grabaciones de La Liga. Aquí deja sus experiencias durante el estudio de su carrera de periodismo, para aquellos que anhelen llegar a ser un profesional del “micrófono informativo” sigan sus consejos de practicar, para dejar los nervios a un lado cuando la luz roja marque “aire”.

Sofía Prediger

sofiaprediger@hotmail.com